Qué ropa llevar a una sesión de familia: guía práctica
Lo primero que se pregunta casi todo el mundo antes de una sesión es qué ponerse. Es normal: la ropa dice mucho en la foto, y una mala elección puede hacer que todos se vean apagados aunque el día haya sido perfecto.
No hace falta vestir igual a todos ni ir de catálogo. Lo que buscamos es armonía: que la familia se vea unida y que cada persona se sienta cómoda.
Colores que funcionan
Los tonos tierra, los azules, los verdes suaves y los blancos rotos quedan muy bien con la luz natural. Conviene elegir una paleta de dos o tres colores y repartirla entre todos, en lugar de que cada uno vaya a su aire.
Evita los estampados muy grandes, los logotipos y el negro total si la sesión es al aire libre: el negro tiende a perder detalle a pleno sol.
Tejidos y comodidad
Mejor lino, algodón o punto antes que tejidos brillantes o muy sintéticos. Y sobre todo, ropa en la que la gente se mueva bien: a los niños se les nota enseguida cuando algo les aprieta.
Errores habituales
Llevar ropa nueva que no se ha probado, ir con zapatos que hacen daño y olvidar el calzado de los peques. Una prenda de repuesto para los niños tampoco sobra: siempre hay un momento de barro, helado o salsa.
Si tienes dudas con una combinación concreta, escríbeme antes de la sesión y lo vemos juntos.
